¡Podemos hacer variaciones de ritmo, melodía, tiempo y con sumo cuidado de letras!
Detenernos en una frase y
Repetir una frase como si fuese el arma de un soldado que defiende su Patria cuando sintamos la presencia del enemigo!… recordando que la luz vence a las tinieblas.
Podemos incluir el Cuerpo haciendo gestos, movimientos para acompañar en armonía, en forma expresiva o internamente e imperceptibles para otros.
Podemos desechar toda ansiedad mientras instalamos el Himno en nuestra Memoria, teniendo y desarrollando confianza de que lo haremos bien y llegará a formar parte de nuestro Hogar.
Un ranking puede ayudarnos a ordenar herramientas musicales y tenerlas a mano para impedir que los pensamientos intrusivos se instalen en nuestra Mente, alejarlos y ser el medio por el cual los traemos al presente.
Una vez memorizado completamente
Podemos utilizar variaciones en el tono de la voz: voz interior, susurro, a baja voz, ¡¡creciente, decreciente, alto e irrumpir en alta voz!!!
Una vez memorizado podemos escribirlo y guardarlo en nuestros Objetos de Meditación!
Podemos cantar todo el Himno o la Canción mirando firmemente a un punto, y poner toda nuestra intención en sentir mas que en como decimos la letra.
¡Una vez memorizado esteremos libres del esfuerzo de conseguir la letra y podremos dedicar esa energía a disfrutarlo!
Saber de antemano donde voy a respirar.
Antes de cantar va ayudar notablemente si realizamos unos pequeños ejercicios para calentar las cuerdas vocales!