Y yo, Dios el Señor, formé al hombre del polvo de la tierra, y soplé en su nariz el aliento de vida, y el hombre fue alma viviente , la primera carne sobre la tierra, también el primer hombre, sin embargo, todas las cosas fueron creadas con anterioridad, pero fueron creadas espiritualmente y hechas conforme a mi palabra
Moises
Ejercicio: siente el paso de tu respiración: puedes dedicarle un tiempo cronometrado
1. El roce en las fosas nasales:
Siente el aire fresco al entrar por la nariz y un poco más cálido al salir. Puedes notar el roce justo en el borde de los orificios nasales o en el labio superior.
2. El movimiento tridimensional del torso:
La expansión y contracción de los pulmones en tres niveles: la parte baja (abdominal), la zona media o intercostal (las costillas abriéndose hacia los lados) y la parte alta (el pecho y las clavículas elevándose).
3. El paso del aire por la garganta:
Presta atención a la parte posterior de la boca y la laringe. Sentirás una sensación de frescura en la inhalación y suavidad o calor al exhalar.
4. El movimiento del abdomen (vientre):
Coloca una mano sobre el ombligo. Nota cómo la tripa se infla hacia afuera al inhalar (cuando el diafragma baja) y cómo se desinfla y se relaja hacia la columna al exhalar.
5. La expansión de la zona lumbar (espalda baja):
Si pones tus manos en la parte baja de la espalda (justo encima de las caderas) o si te sientas apoyado firmemente en una silla, notarás cómo tu espalda baja se presiona ligeramente hacia afuera con cada inhalación profunda.
6. La presión y el peso en el suelo pélvico:
En posturas de meditación sentado, puedes sentir cómo el suelo pélvico recibe una sutil presión hacia abajo cuando inhalas profundamente, y cómo se libera o eleva ligeramente al exhalar.
7. El movimiento de los hombros:
Aunque en la respiración relajada los hombros no deben tensarse, sí existe un balanceo natural. Siente cómo caen, se relajan y se alejan de las orejas cada vez que dejas salir el aire.
8. El roce de la ropa sobre la piel:
Esta es una sensación externa muy útil. Nota cómo la tela de tu camiseta se tensa contra tu pecho o abdomen al inhalar y cómo se afloja o desliza cuando exhalas.
9. La vibración o sonido interno:
Si cierras los ojos, puedes «sentir» el sonido de tu respiración resonando dentro de tu cabeza y pecho, similar a las olas del mar o a un suave susurro (especialmente si practicas respiraciones como la Ujjayi de yoga).
10. Los sutiles cambios de temperatura corporales:
Observa cómo el pecho o el abdomen se sienten ligeramente más frescos al llenarse de aire nuevo y cómo el cuerpo experimenta una ola de calor y relajación profunda durante la exhalación.