Nuestros Padres Celestiales debían de estar tan preocupados por la posibilidad de que nos alejáramos de ellos aquí en la Tierra, que decidieron emplear todos los medios a su alcance para garantizar nuestro bienestar y nuestra seguridad durante esta etapa breve en la que ellos estarían invisible para nosotros.
Entre todos estos recursos, en un momento dado se estableció que un cordón dorado nos uniría firmemente, desde la cabeza hasta su presencia. ¡No se trataba de un cordón cualquiera, sino de uno hecho de un material indestructible que ninguna fuerza podría romper!
Este vínculo serviría de canal de comunicación, permitiendo que los mensajes fluyan sin obstáculos entre ellos y nosotros. Estos mensajes pueden adoptar diversas formas, desde pensamientos hasta sentimientos, lo que contribuye a un rico intercambio de ideas y emociones.
Pero, ¿cómo conectamos con este cordón dorado? Debemos reconocer cómo establecemos conexión con Nuestros Padres Celestiales por medio de este cordón dorado y una vez logrado no olvidarnos nunca mas!
He encontrado 5 maneras de volver consciente esta comunicación con Nuestros Padres Celestiales: dar gracias, pedir con fe, pedir perdón, pedir ayuda, cantar alabanzas a Dios!, y a llenar por el lector!